Diagnóstico Ortodóncico con Análisis Cefalométrico M.S.E.: Fundamentos y Aplicación Clínica
Todo tratamiento ortodóncico exitoso comienza mucho antes de colocar el primer bracket o activar el primer alineador: comienza en el diagnóstico. Definir con precisión las características de la maloclusión, investigar su etiología y construir un plan terapéutico individualizado son pasos que no pueden improvisarse. Entre los sistemas de análisis cefalométrico disponibles, el análisis M.S.E. destaca por su enfoque proporcional de las estructuras dentofaciales, frente a la interpretación numérica de los análisis convencionales. En este artículo explicamos sus fundamentos y cómo aplicarlo en la planificación clínica.
El diagnóstico como punto de partida del tratamiento ortodóncico
Se debe investigar la etiología de los problemas del paciente para confeccionar un plan de tratamiento enfocado tanto a la enfermedad como a sus necesidades personales. El ortodoncista debe iniciar y finalizar todo el proceso diagnóstico en colaboración permanente con su paciente, puesto que en última instancia hay que presentarle el plan terapéutico a seguir, debiendo estos comprender las implicaciones que de ello se derivan. La sistematización en la recogida de datos y la realización de los exámenes clínicos iniciales es de vital importancia para iniciar el estudio de los casos.
Componentes del análisis previo: historia clínica, intraoral y funcional
- Historia clínica: Es el punto de partida para el estudio de nuestros casos de una forma eficaz. Marcará el inicio de la relación con nuestros pacientes. En la historia clínica, deben recogerse los siguientes datos: Datos de filiación, antecedentes personales, antecedentes familiares, motivo de la consulta, nivel de colaboración y motivación.
- Análisis intraoral: Deben recogerse los datos relativos al análisis de los tejidos blandos, análisis de los tejidos duros y análisis de la oclusión.
- Análisis funcional: Deben recogerse los datos relativos a la función masticatoria, la función fonotoria, la succión, la deglución y la respiración.
La capacidad de integrar y interpretar estos datos de forma conjunta es precisamente lo que diferencia a un ortodoncista con formación especializada de uno que opera sin criterio diagnóstico propio. Puedes ampliar este argumento en nuestro artículo sobre cómo especializarse en ortodoncia.
Qué es la cefalometría M.S.E. y en qué se diferencia de otros análisis
A la hora de realizar un diagnóstico cefalométrico, son muchos los análisis que podemos utilizar: Ricketts, Steiner, Jarabak, McNamara… Encontrando en cada uno de ellos una mayor o menor cantidad de parámetros para determinar el problema esquelético, dentario y estético.
Pero es frecuente que estos análisis no respondan a las cuestiones que nos planteamos o no interpreten en profundidad un determinado problema, pasando por alto otras consideraciones que serían de gran ayuda, tanto para el diagnóstico como para el enfoque terapéutico de la maloclusión.
Un diagnóstico impreciso, hace que el profesional dude del tratamiento ortodóncico establecido. Esto es debido, a la falta de predictibilidad de nuestros análisis y a la gran variedad de procedimientos terapéuticos que se aplican sin valorar suficientemente sus efectos. Tan sólo un correcto diagnóstico marcará la diferencia entre un tratamiento u otro.
El análisis M.S.E. nace precisamente para cubrir esas lagunas: incorpora el estudio del desarrollo dentoalveolar, las alturas de los procesos alveolares y el plano oclusal funcional como referencia central, permitiendo una cefalometría predictiva que los análisis clásicos no contemplan.
Cómo funciona el análisis M.S.E.: campos cefalométricos y principio de contrapartida
El análisis M.S.E. realiza un detallado estudio de la base de cráneo, maxilar, mandíbula, procesos dentoalveolares y su relación a través del plano oclusal, que nos permitirá su interpretación y manejo terapéutico. Esta cefalometría se basa en la proporcionalidad de las relaciones que se establecen entre diferentes estructuras dentofaciales sometidas a análisis.
Ningún valor de forma aislada, debe ser tenido en cuenta si no se analiza en su conjunto con el resto de las estructuras y donde el concepto de proporcionalidad entre las partes debe guiar el buen crecimiento.
Este es el «principio de contrapartida» que establece que el crecimiento de una estructura esquelético del cráneo o de la cara se relaciona con otra «contraparte» estructural y geométrica, de tal forma que si cada región y su respectiva contraparte aumentan en la misma proporción. El resultado es un crecimiento balanceado entre ellos.
La cefalometría debe dejar de ser interpretada de una forma numérica y concebirse a través de las proporciones, pues son ellas, las que expresan el equilibrio o desequilibrio de cada una de las partes dentro de un todo.
Los campos cefalométricos abordados mediante este análisis se agrupan en:
- Análisis esquelético
- Análisis dentoalveolar
- Análisis del Plano Oclusal
- Análisis estético
Diagnóstico cefalométrico M.S.E. aplicado a la planificación del tratamiento
El diagnóstico cefalométrico, nos permite planificar un tratamiento ortodóncico e incluso en una misma cefalometría se dan parámetros que a simple vista pueden parecer contradictorios, dándose la circunstancia de que una determinada cefalometría nos puede indicar que se trata de una Clase I esquelética, mientras que otro análisis cefalométrico nos puede indicar que se trata de una Clase Ill leve o moderada.
Un solo parámetro cefalométrico no tiene potencia para determinar de qué tipo de maloclusión se trata, de ahí que cada análisis utilice un importante número de parámetros y a pesar de todo o por ello, encontremos datos contradictorios.
Cabe destacar que no encontramos apenas en los análisis que más se usan, parámetros cefalométricos que estudien e informen del desarrollo dentoalveolar, como altura o relación de las bases óseas.
La cefalometría MSE, ha fundamentado su estudio en el análisis dentoalveolar y la identificación de los factores compensatorios, tomando como referencia el plano de oclusión funcional, como consecuencia de los cambios adaptativos que este tiene que tomar.
El conocimiento de las diferentes alturas de los procesos alveolares, permite realizar una Cefalometría Predictiva, pudiendo identificar como el crecimiento se expresa y puede ser contrarrestado a través de la Ortopedia, las Extracciones, el Anclaje óseo o la Cirugía.
Cómo formarse en diagnóstico ortodóncico avanzado: análisis M.S.E. en el Máster IDEOD
El análisis cefalométrico M.S.E. y su aplicación a la planificación tridimensional del tratamiento forman parte del núcleo diagnóstico del Máster en Ortodoncia y Ortopedia Dentofacial de IDEOD. Los alumnos trabajan este sistema de análisis sobre casos clínicos reales desde los primeros módulos, desarrollando criterio diagnóstico propio y capacidad para planificar tratamientos individualizados con base en evidencia científica.
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